Iglesia Cristiana Virtual 

Mision de la Biblia Abierta en Colombia

"Una Iglesia integral abierta a la nueva generación"

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Cita bíblica: 1-Corintios 15.1-2

"Además os declaro, hermanos, el Evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;
por el cual asimismo, si retenéis la Palabra que os he predicado, sois Salvos, si no creísteis en vano."


¿CUÁLES SON LAS INDICACIONES DE UNA FALSA CONVERSIÓN?

La parábola del sembrador nos enseña muchos principios acerca de la salvación y lo que podemos ver cuando se predica el evangelio del Señor Jesucristo. Una de las cosas más importantes que podemos aprender de esta parábola es la enseñanza acerca de las “falsas conversiones” (personas que creen que son salvas, que han “aceptado a Jesús como su Salvador”, pero que en realidad no se convirtieron; creyeron en vano).

¿Cómo es que podemos saber si un “creyente” realmente se convirtió o no? ¿Cómo podemos distinguir entre una falsa conversión y una verdadera, aun en nuestras propias vidas? Esta misma parábola del sembrador nos va a mostrar la clave: se trata de la semilla que se sembró en pedregales. Así que, el propósito de este estudio es el de enseñarle a usted cuales son las cinco señales de una falsa conversión.

I: Con una falsa conversión hay resultados inmediatos

“Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra.” [Marcos 4.5]
1. Una indicación de una falsa conversión que “brota pronto”. 
    A. Esto sucede cuando alguien “toma una decisión” sin evaluar lo que está haciendo.
    B. A veces hay que “arar con la Ley” y sembrar la semilla del evangelio en el corazón de una persona varias veces para que lo entienda y se dé cuenta de            su condición delante del Creador.
    C. Además, cuando la persona oye el evangelio y ya por fin lo entiende, a menudo quiere pensarlo por un tiempo. Se asusta ante la realidad de su pecado          y el juicio que está por venir, entonces quiere pensarlo con sobriedad. Esto es bueno porque la Salvación implica un cambio radical en su vida y por lo            tanto debe evaluar lo que está haciendo para estar seguro que realmente lo quiere hacer.
    D. Piense en lo que Cristo dijo acerca de lo que cuesta seguirle como Su discípulo:

Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. [Lucas 14.28-30]

2. Muchas veces una falsa conversión (una conversión que “brotó pronto”) se debe a la predicación de un falso evangelio. Hoy día, a menudo se trata del evangelio moderno de la felicidad.
A. Muchos quieren ofrecer a Cristo como una mejora de vida: “Acepte a Cristo en su corazón y le irá muy bien... será feliz, bendecido y prosperado”.
B. No obstante, el Evangelio del Señor Jesucristo no se trata de la felicidad sino de la justicia. Osea, no necesitamos la felicidad, sino la justicia, porque en el día del juicio (llamado también el día de la ira), sin la justicia estaremos perdidos (muertos, condenados al lago de fuego).
“No aprovecharán las riquezas en el día de la ira; Mas la justicia librará de muerte. [Proverbios 11.4]
He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. [Ez. 18.4]
Porque la paga del pecado es muerte.. [Romanos 6.23]
Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. [Apocalipsis 21.8]Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá. Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.” [Romanos 1.16-18]
C. Además, sabemos que el evangelio de la felicidad (que también se llama “el evangelio de la prosperidad”) es falso porque la promesa del Señor para los que quieren vivir conforme a Su voluntad no es la felicidad (ni la prosperidad física) no es una vida “alegre” y “feliz” sin problemas. Más bien, Dios nos promete persecución, pruebas, tribulación y tentación. Somos los hijos de Dios viviendo en un mundo controlado por el diablo, el enemigo de nuestro Padre Celestial. ¿Qué más esperaríamos?
"Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución." [2-Tim.3.12]
D. Muchos hoy en día han oído un evangelio falso que les promete la felicidad duradera y una mejora de vida. Puesto que no hay necesidad de evaluar un ofrecimiento de este estilo (¿quién no querrá la felicidad duradera, la prosperidad y una mejor vida?), “se convierten” inmediatamente. Creen un evangelio falso (un evangelio que no exige el arrepentimiento porque no se trata del pecado y la justicia sino de la felicidad) y por lo tanto no tienen la salvación. Su “conversión” es falsa.

3. De todos modos, por la predicación de un evangelio falso o el verdadero, una falsa conversión a menudo “brota pronto” (Marcos 4.5).
A. Los resultados con una falsa conversión son inmediatos. No hay un periodo de evaluación de lo que implica el evangelio, el arrepentimiento y la fe en Cristo.
B. Obviamente uno puede evaluar las “malas nuevas” del infierno y las “buenas nuevas” de la salvación en cuestión de segundos. Pero, siempre hay un tiempo de evaluación porque el cambio que el Señor Jesucristo exige es radical (es un cambio de “180 grados” que se llama el arrepentimiento).

II: En una falsa conversión hay una falta de humedad (hay superficialidad)
“Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad.” [Lucas 8.6]
1. ¿En dónde encuentra una planta la humedad que necesita para vivir y crecer? No la encuentra en la superficie de la tierra. Más bien tiene que echar raíces profundamente para hallar agua. La superficie está a menudo seca.
2. Con una falsa conversión no hay “humedad” porque uno no “se profundiza”. Se queda en la superficie.
3. Por esto, la superficialidad en las cosas espirituales es una indicación de que alguien ha tenido una falsa conversión (o sea, que no tiene la salvación). Hay que tener mucho cuidado aquí y no confundir la inmadurez con la superficialidad. Un nuevo convertido, por supuesto, va a ser inmaduro en su fe. Pero, el falso convertido es superficial, aun después de muchos años como creyente.
4. Esta superficialidad se manifiesta en una espiritualidad “seca” (sin humedad). El falso convertido parece superficial o “seco” cuando habla acerca de Dios, Jesucristo, la Iglesia o cualquier otro tema espiritual.
5. Esta señal de una falsa conversión es una cara de la moneda. La siguiente señal es la otra cara porque si la persona es superficial (y por lo tanto “seca”), tampoco tiene profundidad.


III: Un falso convertido no tiene raíz (no hay profundidad)

“Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.” [Mateo 13.5-6]
1. La semilla sembrada en pedregales brota pronto (hay resultados inmediatos) porque no hay profundidad de tierra.
A. El cuadro que el Señor nos está dando aquí es de una capa de tierra encima de una piedra. Por lo tanto, todo el crecimiento sucede rápido y para arriba.
B. La planta no puede echar raíces debido a las piedras debajo de la superficie de la tierra.
2. En el falso convertido esto se manifiesta en la falta de un carácter profundo. No hay profundidad ni en su andar ni en su hablar. No tiene raíz y por esto todo el crecimiento es “para arriba” superficial.


3. ¿Cómo se ve esto en la vida real? Muy a menudo este es el “creyente” que anda con toda la “chatarra cristiana”.
A. Por ejemplo...
i. En su carro tiene un pececillo pegado con dos o tres diferentes calcomanías que dicen cosas como “Mi Jefe es un carpintero judío” o “Jesús es mi copiloto”.
ii. Su llavero tiene un clavo doblado en la forma de una cruz y él también lleva en su cuello un collar con una cruz de madera del tamaño de un pequeño árbol.
iii. Tiene muchas diferentes camisetas que tienen dichos y dibujos que representan cosas que él cree que tienen que ver con Cristo o el cristianismo.
iv. Su vocabulario muestra un dominio increíble de la jerga cristiana.
B. Obviamente todo esto es una exageración chistosa para ilustrar este asunto.
i. Si un cristiano quiere poner un pececillo en su carro o ponerse una camisa que tiene un versículo de la Biblia, tiene toda la libertad para hacerlo. Esto no quiere decir que es un “falso convertido”. Estas cosas aun a veces sirven como puente para hablar con otro acerca de las cosas de Dios.

ii. Sin embargo, el falso convertido tiene que echar muchas ramas y hojas porque no tiene raíces (y por esto tampoco tiene fruto). O sea, tiene que echar todas estas “ramas y hojas” de lo externo de camisetas, llaveros, collares, etc. porque no tiene raíz en Cristo Jesús—no tiene profundidad.

iii. Por lo tanto, hemos de entender que el falso convertido es un “lobo” adentro y por esto tiene que venir “vestido de oveja”. O sea, por fuera se pone toda una apariencia de “oveja” porque por dentro todavía es un enemigo de Dios (y por lo tanto de Su rebaño).

4. Un falso convertido es superficial en su cristianismo. Él compensa lo que le falta en profundidad con las “ramas y hojas” de una apariencia externa de “oveja”.


IV: Una falsa conversión resulta en gozo inmediato

“Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento
la reciben con gozo.” [Marcos 4.16]

1. Por supuesto vamos a tener gozo en el Señor porque es una manifestación del fruto del Espíritu (Gal 5.22-23). Sin embargo, la experiencia de una verdadera conversión nos deja de alguna manera, tristes, contritos, quebrantados y arrepentidos.
[“Contrito” quiere decir “que siente contrición”. La contrición es el remordimiento sincero y profundo que uno siente por lo malo que ha hecho y por lo malvado que es. Es una tristeza aguda y pesada que la persona siente por haber pecado y ofendido a Dios, su Dios que es tan santo, bueno, perfecto, misericordioso y benigno. Debido a este gran remordimiento y tristeza, la contrición siempre produce aborrecimiento de los pecados cometidos, los pecados que tanto han ofendido a su Creador.]

A. Obviamente en Cristo hay un profundo alivio de la gran carga del pecado y esto produce un agradecimiento hacia Dios y una paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:7).

B. Pero a la vez el nuevo convertido (el verdadero) acaba de pasar por “la puerta estrecha” del arrepentimiento y le ha dolido bastante.

2. La “puerta estrecha” que lleva a uno a la Salvación y la Vida Eterna es el arrepentimiento.

“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición,
y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida,
y pocos son los que la hallan.” [Mateo 7.13-14]

A. En Mateo 7.13-14 Cristo menciona dos puertas que son maneras de “entrar” en un camino u otro. Uno de los caminos lleva a la perdición y el otro a Vida Eterna.

i. Entienda que los que no entran por ninguna de estas dos puertas todavía están condenados.

ii. Uno no tiene que entrar por la puerta ancha para condenarse. Según Juan 3.18 y 3.36, ya está condenado por haber nacido en pecado. La puerta ancha sólo le pone a uno en un falso camino, un camino que lo lleva a la perdición.

B. Entonces, las dos puertas de Mateo 7.13-14 representan los dos tipos de conversiones.

i. Una falsa conversión es fácil de conseguir y muchos son los que pasan por esta puerta ancha para ponerse en “los caminos de Dios” (según ellos creen). Puesto que es fácil—la puerta es ancha—uno entra con mucho gozo y felicidad, sin el más mínimo esfuerzo, tristeza o dolor. Sin embargo, es un camino que los lleva a la perdición porque no hay arrepentimiento.

ii. Una verdadera conversión es como pasar por una puerta estrecha. Nos duele pero nos pone en el verdadero camino de la Salvación y la Vida Eterna. Así es el arrepentimiento que nos lleva a la Cruz y la Salvación por fe en el Señor Jesucristo.

C. El gozo inmediato, sin tristeza, sin contrición, sin temor, sin arrepentimiento; es una indicación de que la persona entró por la puerta ancha y fácil de “creer en vano”.

i. Esto, entonces, representa una falsa conversión porque la persona “cree” sin arrepentirse, sin confesar sus pecados y apartarse de ellos (algo que le dolería y le incomodaría bastante).

ii. Este dolor, por supuesto, no se trata de todo un espectáculo de una lloradera con gritos y la gran lamentación de la vida. Pero, sí debe haber tristeza y contrición, una indicación de que el corazón del que se convirtió está quebrantado por sus pecados delante de su Creador, porque Cristo sufrió tremendamente por cada uno de sus pecados. ¿Cómo es posible que esto no le afecte? Además, ¿cómo es posible que su corazón no se ha quebrantado debido al temor del juicio venidero, el día del juicio que la Biblia llama también “el día de la ira”?

3. Si hay gozo inmediato (sin nada de dolor, tristeza o contrición), es una buena indicación de que la conversión fue falsa y que el “convertido” creyó en vano. El arrepentimiento es el resultado de la contrición y el quebrantamiento de corazón debido al temor de Dios y del juicio por lo que uno ha hecho.


V: El falso convertido cree “por algún tiempo”

Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. [Lucas 8.13]

1. Primero que nada, hay que entender que la experiencia de una falsa conversión es una verdadera “experiencia” porque la persona “cree” en el momento de oír las buenas nuevas de Jesucristo. Sin embargo, como Pablo dice en 1-Corintios 15.2, creyó en vano, creyó sin lograr nada (sin lograr la salvación), porque no hubo arrepentimiento.

2. Así que, es fácil saber si un “creyente” es un falso convertido o no: El tiempo lo prueba todo. El falso convertido (el que ha creído en vano) cree pero sólo por algún tiempo y luego se aparta de la fe y de los caminos de Dios.

3. La “luz del sol” (la prueba) revelará la conversión de la persona.

Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. [Lucas 8.13]

Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó... el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la Palabra, luego tropieza. [Mateo 13.5-6 con 13.20-21]

Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra. Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó... Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la Palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la Palabra, luego tropiezan. [Marcos 4.5-6 con 4.16-17]


A. La aflicción, la persecución y la tribulación prueban la conversión del cristiano.
i. Si no tiene raíz—si tuvo una falsa conversión—se secará y morirá. O sea, se apartará de la fe y los caminos de Dios (como lo sucedido con Demas;
(2-Timoteo 4.10).

ii. Si tiene raíz—si tuvo una verdadera conversión—las pruebas de la vida cristiana (como la luz del sol para una planta) sirven para hacerle profundizar sus raíces, crecer y llevar fruto.

B. Piense en el cuadro de las plantas que Dios nos da en esta parábola.
i. Uno siembra la semilla y una planta brota rápidamente y crece de igual manera, pero no tiene profundidad de raíz porque está sobre una piedra con una capa delgada de tierra encima (sembró en pedregales).

ii. La misma persona siembra otra semilla en buena tierra donde la planta que brota puede echar raíces profundamente y encontrar humedad (agua) para vivir, crecer y llevar fruto.

iii. Puede ser que al principio le parece que la semilla que sembró en los pedregales está dando más fruto que la de la buena tierra. Por lo que se ve (brotó y creció rápidamente, mientras que la otra semilla brotó pero no ha crecido mucho), uno podría creer que va mejor con la primera que con la segunda.

iv. ¿Qué es lo que revelará la verdadera condición de las plantas? ¡El sol!
a. Cuando sale el sol, la planta que no tiene raíces se seca y muere.

b. En cambio, la planta que está en buena tierra y que ha echado raíces profundas para encontrar agua, ésta crecerá y florecerá bajo la luz del sol. ¡La luz es exactamente lo que necesita para crecer! Así que, en vez de hacerle daño, la luz del sol sirve para ayudarle a florecer y llevar fruto.

v. Sucede igual con los nuevos convertidos: Las pruebas revelan su verdadera condición espiritual.
a. Durante los tiempos de prueba el falso convertido deja de crecer y se aparta de los caminos de Dios para volver al mundo y a su pecado.

b. El verdadero convertido que tiene raíces en Cristo Jesús y que ha recibido el “agua de vida”, crecerá y florecerá bajo la luz de las pruebas. La aflicción, la persecución y la tribulación (que incluye la tentación) es “la luz” que el verdadero creyente necesita para crecer en Cristo y florecer manifestando el fruto del Espíritu Santo.

vi. Lo peor que se puede hacer con una planta es esconderla de la luz del sol. Si es una buen planta en buena tierra, necesita la luz para crecer y florecer. Si no es una buena planta, la luz del sol lo mostrará rápidamente. ¡Es igual con el nuevo convertido!

vii. Lo peor que podemos hacer con alguien que acaba de convertirse a Cristo es esconderlo de las pruebas, de la aflicción, la persecución y la tribulación.
a. En el caso de una falsa conversión, es mejor que la prueba revele que el “creyente” es un falso convertido porque si lo escondemos a él de las pruebas, estaremos dándole una falsa seguridad (una falsa esperanza). En el día del juicio será demasiado tarde para que él se arrepienta y por lo tanto será lanzado en el lago de fuego. Sin embargo, si las pruebas revelan una falsa conversión, podemos ayudarle a la persona a realmente convertirse a Cristo,(enseñándole la Ley, su culpabilidad delante de Dios y lo que Cristo hizo para salvarlo.

b. Si se trata de un nuevo convertido (un verdadero cristiano), no tenemos por qué preocuparnos si él se encuentra en medio de una prueba. Más bien, déjelo sufrir porque la prueba le obligará a echar sus raíces aun más profundamente en Cristo y así crecer y florecer. Dios es bueno y es muy capaz de guardarlo (y guardarlo bien) aun dentro de una prueba. El Señor sabe que Su nuevo hijo necesita luchar un poco para poder crecer en su fe.

"Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría. [Judas 24]

C. Cada planta necesita la luz del sol y cada cristiano necesita las pruebas de la aflicción, persecución, tribulación y tentación. Sólo así crecemos. No todos los “creyentes” son verdaderos “cristianos”. Varias veces la Biblia menciona a los “falsos hermanos” entre nosotros. En la parábola del sembrador, Dios acaba de enseñarnos acerca de cinco diferentes señales de una falsa conversión. Son cinco indicaciones de que el que “creyó” no “se convirtió” a Cristo. Es como la semilla en pedregales.

NOTA: Entre los cristianos hoy en día existen algunas falsas enseñanzas como:
1. El cristiano tiene que estar siempre “feliz”.
2. El que vuelve al mundo y al pecado después de su conversión es un “cristiano carnal” que “aceptó a Jesús como Salvador pero no como Señor”.
3. Hay que proteger al nuevo convertido de las aflicciones, las pruebas y las tentaciones.


Conclusión: De los principios bíblicos enseñados aquí, usted puede entender que estas tres enseñanzas son erradas y el por qué.

1. El cristiano tiene un gozo profundo porque sabe que Dios le ha perdonado todos sus pecados y le ha dado Vida Eterna (a pesar de que merecía el infierno). Sin embargo, la vida cristiana es a veces dura y difícil. Tenemos que entender la realidad que los cristianos somos los hijos de Dios viviendo en un mundo controlado todavía por Satanás. No vamos a estar siempre “felices” (un estado de ánimo que viene y va), aunque podemos tener gozo siempre aun dentro de las pruebas.

"Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución. [2-Timoteo 3.12]

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad,
yo he vencido al mundo. [Juan 16.33]

Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles:
Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. [Hechos 14.22]

Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen,
y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. [Lucas 6.22]

¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas. [Luc. 6.26]

Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! " [Filipenses 4.4]

2. El que se vuelve al mundo y al pecado después de su “conversión” es el falso convertido. No se puede aceptar a Jesús como Salvador y no como Señor (como si Él fuera algún tipo de “seguro contra incendio”) porque si no hay arrepentimiento no hay salvación. Cuando una persona se arrepiente, deja de vivir conforme a sus propios deseos y decide vivir según la voluntad de Dios (o sea, se somete al Señor Jesucristo). Siempre habrán áreas de nuestras vidas que necesitamos someter al señorío de Jesucristo (o sea, mientras que estemos en estos cuerpos mortales, Él nunca será el Señor del 100% de nuestras vidas). Sin embargo, el que toma su conversión como una licencia para pecar (porque ya tiene el “seguro contra incendio”; ya tiene a Jesús como Salvador y luego se someterá a Él como Señor), está equivocado. Nunca se convirtió porque nunca se arrepintió.
Hay que arrepentirse para ser Salvo y esto implica someterse al señorío de Jesucristo.

"Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús
se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es
el Señor, para gloria de Dios Padre." [Filipenses 2.9-11]

3. No debemos proteger al nuevo convertido de “la luz del sol” (de las pruebas) porque esto es exactamente lo que necesita para crecer, debemos amarlo, alimentarle con la Palabra de Dios y alentarle con nuestra amistad y compañerismo. Pero, no le ayudamos para nada, escondiéndole de los problemas normales de la vida cristiana.