Biblia Abierta Colombia

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Iglesia cristiana Integral

"Una Iglesia abierta a la nueva generación"

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MAYORDOMÍA

Cita bíblica:  2-Corintios 5:10

"Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo"

Introducción: Mayordomo es la persona que ejerce administración sobre los bienes que un dueño le confía. El administrar los bienes de Dios requiere de un manejo con excelencia, bajo Sus direccionamientos y voluntad (1-Corintios 4:1-2).

"Así pues, tengannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel."

 

1- Dios es el dueño absoluto de todo lo creado

Desde el comienzo de la creación la Biblia enfatiza la posición divina:

  • -Todo es de Dios.
  • -Nada es nuestro.

En el capítulo 1 de Génesis encontramos 31 versículos y 31 veces está registrado el nombre de "Dios"; en el capítulo dos 13 veces más, para un total de 44. Dios, Dios, Dios, ¿Porqué tanta repetición? ¿Se equivocó Moisés cuando escribía? ¡ No ! Dios puso su sello en la creación, todo sigue siendo de Dios y nunca transmitió su derecho a nadie, pues El tiene un heredero que es Cristo (Colosenses.1:16).

"El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en El fueron creadas todas las cosas,

las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados,

sean potestades; todo fue creado por medio de El y para El. Y El es antes de todas las cosas, y todas las cosas en El subsisten;"

 

Mas o menos tres mil quinientos años más tarde, Dios sigue reclamando lo suyo y en el Salmo 50:10-12 dice:

 

"Porque mía es toda bestia del bosque y los millares de animales en los collados, conozco a todas las aves de los montes

y todo lo que se mueve en los campos me pertenece; ...porque mío es el mundo y su plenitud."

 

 

2- El hombre es solo un mayordomo

No elegimos ser o no ser mayordomos, nacemos para administrar lo que es de Dios.

¿Qué lugar ocupa el hombre dentro de la creación ?

Dios puso al hombre para administrar sus obras. "Fructificad-Multiplicados; Señoread sobre los animales y la tierra; labraras y guardaras el huerto; y dale nombre a todos los animales"; esta mayordomía continúa hasta el día de hoy y llegará hasta el día en que rendiremos cuenta de todo lo que Él nos ha dado para administrar: Sea mucho o sea poco, Sea bueno o sea malo.

David, era un buen mayordomo y así lo expresa en el Salmo 8:3,4,6:

"Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que Tú formaste,

Digo: ¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria y el hijo del hombre para que lo visites?

Le hiciste señorear sobre las obras de Tus manos. Todo lo pusiste debajo de sus pies:"

 

 

3- ¿Qué riquezas nos ha dado Dios para administrar?

A. Nuestro propio ser

Nosotros no somos dueños de nuestro propio ser:  1-Corintios 6:19-20 dice:

       "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

         Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios."

 

El Cuerpo: Hoy es el templo del Espíritu Santo.  Debemos cuidarlo, mantenerlo saludable y limpio, darle comida sana y descanso, tratarlo bien y vestirlo con sencillez.  No fumar, no drogas, no licor, no tatuajes, no pierces, etc. (Levítico 19:28).

 

Nota: Las costumbres supersticiosas que expresaban duelo por los muertos, no tienen su origen en el Pueblo de Dios, sino en los pueblos paganos, para expresar adoración, no a Dios sino al ejército de los cielos (dioses falsos).  Por eso, se rapaban la cabeza o se hacían incisiones o tatuajes en el cuerpo para aplacar la ira de las deidades infernales.  La Biblia es clara, prohibe toda desfiguración voluntaria de la persona, tanto los cortes como los TATUAJES, pues son prácticas paganas.

En la Biblia encontramos varias palabras que se pueden traducir como perforar, que es la traducción de piercing al español, sin embargo, basándonos en el idioma hebreo encontramos algunas palabras que se traducen como horadar o perforar, tomaremos una de ellas y veremos cual es su significado.

Naqab (Diccionario Strong 5344) es una de las palabras que encontramos en la Biblia y entre sus significados principales están: atravesar, perforar, horadar, señalar, maldición, blasfemar.  Es interesante ver que esta palabra no sólo significa perforar sino también maldición o blasfemia, mostrándonos la relación que hay entre piercing (ingles) y maldición o blasfemia; de esto podemos decir entonces que una perforación en el cuerpo es sinónimo de maldición o blasfemia.

- Perforación en la nariz

BLA Job 40:24  "¿Quién se atreverá a herirle los ojos y ponerle una argolla en las narices?" Nos deja ver entonces que aquella persona que se perfora la nariz la esta sometiendo a esclavitud, esta puede ser de diversa índole, como drogas u olores que pueden llevarlo a pecar y ser esclavo.

- Perforación en la mandíbula

BJ3 Job 40:26 ¿Le pasarás un junco por la nariz, traspasarás su mandíbula con ganchos? En esto podemos tomar algunas otras partes que están ligadas a la mandíbula, como lo es la boca, los labios, la lengua e incluso las mejillas. Estas son parte importante en la forma que nosotros nos comunicamos con otras personas, es decir al hablar; lo que estaría indicando una persona al momento de hacerse una perforación en alguna parte del cuerpo que hemos indicado es: “soy esclavo de la forma en que hablo” atándose constantemente con las cosas que habla, esto basándonos en lo que dice la Biblia: BLA Proverbios 6:2 estás amarrado por tus propias palabras, eres prisionero de tus compromisos.

 

- Perforación en la oreja

Al perforase la oreja sólo por imitar a otras personas lo único que alguien esta diciendo a través de lo que hace es “me voy hacer esclavo tuyo pues deseo agradarte”.  En un ámbito religioso eso era lo que algunos que estaban circuncidados hacían, ponerle una señal a otros para ejercer dominio sobre ellos, véase Gálatas 6:12-13 BLS.

La mente: La mente del cristiano debe ser una imagen de la de Cristo, por lo tanto, debemos darle un mantenimiento puro: Llenarla con pensamientos sanos, leer buenos libros para no estar alterados y llenos de temor; ocupa tu mente en lo que agrada al Señor (1-Corintios 3:16):

               "Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo."

El Espíritu: Es la parte más importante de nuestro ser y la que menos atendemos. Debemos ejercitar nuestro ser interior para que no se atrofie.  Aunque nuestro cuerpo se va desgastando con el pasar del tiempo, nuestro espíritu se renueva día a día (2-Corintios 4:16):

      "Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día."

B. Dios nos ha dado riquezas para nuestro desarrollo y madurez

El Espíritu Santo: Nos da fuerzas, dones y ministerios (Hechos 1:8).
La Biblia: Un gran tesoro inspirado por Dios (Juan. 5:39).
La Iglesia: Donde no debemos dejar de congregarnos (Hebreos 10:25).
La Oración: Arma poderosa en nuestras manos (1-Tesalonisenses 5:17 ).

C. Debemos administrar el tiempo que Dios nos da

Hay un proverbio que dice que el tiempo es oro, así debemos valorarlo, aprovechando bien el tiempo porque los días son malos, para no vivir el tiempo

que resta en la carne, sino conforme a la voluntad de Dios (1-P.2:3-7), pues el fin de todas las cosas se acerca. Sed pues sobrios y velad en oración.

Matusalén: El hombre que más vivió y no hizo nada importante.

Cristo: En tan solo 3 1/2 años y no alcanzarían los libros para hablar de lo mucho que ha hecho.

 

4- Mayordomía de los bienes de Dios

• Toda riqueza que tengamos, desde un vaso de agua, hasta un terreno, son de Dios y nosotros debemos administrarlos con sabiduría, poniéndolas a

disposición del Señor.

 

•¿Condena la Biblia ganar dinero?

No, Pero si enseña que debemos ganarlo con honradez (Tito 1:7).

No debemos desperdiciar las oportunidades que Dios nos da (Proverbios 10:22).

 

•¿El dinero es la raíz de todos los males?

No, pero el amor al dinero si lo es (1-Timoteo 6:7). ¡Cuidado! Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y

lazo y son traspasados de muchos dolores. No te afanes en hacerte rico; se prudente y desiste (Proverbios 23:4).

 

• El dinero está bien puesto en la billetera y en la cuenta bancaria, pero mal puesto en el corazón.

• El crecimiento material debe ir acompañado con el espiritual, Job.1:1-3, nunca debemos recurrir a tácticas mundanas para hacer más dinero.  Dios

quiere bendecirte y lo prueba con Isaac, Gn. 26:3.12-14 (Sembró y cosechó... Ciento por uno).

• Dios tiene mejores caminos Pr. 22:4; Mt. 6:33-34.  Dios quiere honestidad en nuestras ganancias.  El asunto no es ganarlo... Sino como lo ganamos.

• ¿Agradaría al Señor la ofrenda que traigas, producto de robo, estafa, juegos ilícitos, o venta de drogas?

• Dar dinero bien ganado es dar parte de nuestra vida.

 

• ¿Cómo administrar lo que Dios nos da?

Un buen mayordomo pide a Dios sabiduría para gastar, el que no lo hace, gasta todo desordenadamente.

• Jesús enseñó economía: Y ordenó juntar lo que sobró para que no se perdiera nada (Juan. 6:12).

• Debemos ayudar a otros con la abundancia que Dios nos da (Isaías 58:7-10; Santiago 2:15-17).

• Hay pobres que serán siempre pobres, gastan todo y luego piden prestado (Proverbios 22:7).

 

 

5- Reconociendo al dueño

Dar es una gracia. Pablo la coloca en una buena altura ( 2-Corintios 8:1-7).

 

¿Para qué dar dinero al Señor?

• Porque a El le pertenece todo: Todo es tuyo y de lo recibido de tus manos te damos (1 Cr. 29:14; Hag. 2:8).

• Porque Dios establece dar:  Cada uno de como propuso en su corazón, Dios ama al dador alegre (2 Co. 9:7).

• Porque el hombre necesita dar:  Dando... escapa de la codicia y la avaricia (Mt. 13:22; Lc. 18:22-24).

• Porque Dios quiere bendecir al dador y a su dádiva: porque más bienaventurado es dar que recibir, sin forzar a nadie. (Hch. 20:35; Ecl. 11:1).

• El amor a Cristo, a la iglesia y a los demás debe ser lo que nos impulsa a dar.

. No damos dinero al Señor porque El lo necesite, sino a la iglesia delegada por Él para tal fin y para ser usado en la extención de Su obra en la tierra.

 

6- Dios quiere mayordomos honrados

¿Cómo reconocer nuestra mayordomía?

Dando al dueño lo que al dueño le pertenece. No somos buenos mayordomos porque decimos o pensamos que lo somos, sino que lo seremos solo

cuando lo cumplamos. Toda persona que toma un mayordomo hace un contrato con él.

¿Existe algún contrato entre nosotros y Dios?

Si, Dios hizo un convenio en épocas pasadas con el hombre, exactamente en la época patriarcal.  Luego lo afirmó en la ley y en la gracia.

 

A- Época patriarcal

Primeramente los hombres se acercaban a Dios a través de ofrendas, Dios enseñó a Adán y luego su hijo Abel agradó a Dios. En el cap.14 del Génesis, Abram le dio a Dios una porción definida. Lógicamente... No lo inventó Abram, Dios le inculcó a su siervo un convenio o contrato de dueño a mayordomo.

En otras palabras Dios le habría dicho algo así: El 90% para vos mayordomo y el 10% para mi. ¡¡¡Que bueno es Dios!!! El pone todo y lleva el mínimo, nosotros no ponemos nada y llevamos el máximo. Este convenio debió ser al revés, 10% al hombre y 90% a Dios.

Seguramente Abram se habrá asustado: ¿Qué voy a hacer con el 90%? Porqué bien administrado esto es una barbaridad. La Biblia relata este hecho como algo natural, como algo lógico; Dios grabó en el corazón de su siervo esta porción definida, llamada diezmo, sin dar muchas explicaciones y sin hacer una gran introducción. Abram le dio el diezmo a Melquisedec, nosotros tenemos a uno más grande que Melquisedec... Y es ¡Cristo Jesús!

Luego en el Cap. 28 de Génesis, Jacob nieto de Abram promete a Dios la misma porción (diezmo) pues lo había aprendido de sus padres, como algo establecido por Dios y con mucha lógica.

Los mandamientos o pactos eran una sucesión de padres a hijos.

 

B- Época de la ley

La ley apareció 430 años más tarde desde Abram, ¿Por qué apareció la ley? Fue por causa de los transgresores y desobedientes a los convenios y pactos de Dios con el hombre, Gal. 3:17-19. Cada uno hacía como bien le parecía, y así les fue.

¿La ley inventó los diezmos? No, Solo los hizo obligatorios, Lv. 27:30-32. ¿Por qué será que algunos dicen: Yo no doy el diezmo porque eso es cosa de la ley...? Si los hombres hubieran sido fieles como Abram... La ley nunca hubiese aparecido. Recuerde: la ley no inventó los diezmos, solo los hizo obligatorios.

La ley tuvo un período, apareció y desapareció, tú y yo somos mayordomos de Dios, antes de la ley, durante la ley y después de la ley, todo sigue siendo de Dios.

Por desobedientes y ávaros, Dios les exigió mucho más:

• El diezmo a Dios en primer lugar, Lv. 27:30-32; Dt. 14:22

• Un diezmo extra para el rey, 1 S.8:11-15-17

• Cada 3 años otro diezmo para el pobre, Dt. 26:12; 14:28-29

• Primicias o primeros frutos

• Cinco ofrendas obligatorias: Por el pecado, por la culpa, por a paz, oblación y holocausto

• Ayuda para pobres, huérfanos, viudas, extranjeros y necesitados llamadas: Limosnas y rescates

• Ofrendas voluntarias, para construir y reparar templos y muros. Daban mas o menos un 33% de sus ingresos

Además, si alguien quería usar por algún tiempo el diezmo que era de Dios (por una emergencia) al devolverlo, tendría que agregar la 5ta. parte es decir, un 20% de intereses, Lv. 27:31 Y hoy ¿Cobrará Dios intereses? Si no te gusta pagar interés... No pidas prestado y menos a Dios.

 

C- Época de la gracia  (Mateo 28, con la crucifixión de Cristo)

En los días de Jesús: ¿Pagó Él los diezmos? SI, De otra manera hubiese sido acusado por los religiosos de su época, quienes lo perseguían para enterarse en qué infringía la ley.  En esta época los fariseos eran fanáticos en dar el diezmo, no solo de lo que ganaban, sino también de los arbustos o yuyos (casi sin valor) como la menta, el eneldo y el comino, Mt. 23:23. Jesús dio a entender que había que pagarlos, y dijo: "a César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", Lc. 20:25.

En los días de Jesús no se habló mucho del diezmo porque lo daban con jactancia y lo decían públicamente como aquel que oraba en la congregación: "Ayuno 2 veces por semana... Doy diezmo de todo lo que gano", Lc. 18:12.

Cristo vino a cumplir con la ley y los profetas, pero también a superarlos, por medio del amor y la misericordia.

En los días de la iglesia primitiva, si que eran mayordomos honrados, no sólo el diezmo (10%) hasta el 100% daban a Dios.  Vendían sus propiedades y la ponían a los pies de los apóstoles.  Bernabé dio el 100% a la obra del Señor.  Daban más allá de sus fuerzas y no había necesitados en medio de ellos.  Los que robaban, morían como Ananías y Safira (hoy nos quedarían pocos miembros en las congregaciones si Dios actuara de igual modo). Otros les pedían al Apóstol Pablo les concediera el privilegio de ofrendar ¿Escuchó algo así?  (2 Corintios 8 1-6)

 

Nota: En la Dispensación Mosaica (Éxodo 19 hasta Mateo 27) el diezmo era una Ley, una obligación.  En la dispensación de la Gracia (Mateo 28, con la crucifixión de Cristo) el Diezmo no es una obligación, ya que debe prevalecer la actitud voluntaria del Creyente, osea, como proponga su corazón (2-Cor.9:7).  Tan pronto como el Creyente entienda y sea conciente de lo que da y haya, además, adquirido el conocimiento sólido de lo que está estipulado en la Palabra de Dios, no habrá necesidad de presionarlo u obligarlo a dar. 

 

CONCLUSIÓN: La buena mayordomía de los bienes que Dios nos ha dado para administrar marca nuestro caminar en el Señor, muestra a los demás nuestro testimonio de obediencia y nos hace mejores administradores de nuestros recursos.

No debemos considerar el dar como un deber, sino como un privilegio del cual gozan aquellos mayordomos honrados.  No somos buenos mayordomos porque lo hemos pensado o lo decimos, sino cuando lo cumplimos, dando al Dueño lo que le pertenece.