Biblia Abierta Colombia

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Iglesia cristiana Integral

"Una Iglesia abierta a la nueva generación"

Nuestra Herencia Espíritual

(Parte 2)

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Cita Bíblica:   Efesios 4 al 6

Objetivo:Después de conocer nuestras posesiones y nuestra posición en Cristo (Efesios 1 al 3), El Señor a través del apóstol Pablo nos exhorta a caminar correctamente.

Introducción: La vida cristiana se la compara con una caminata porque empieza con un paso de fe, involucra progreso, exige equilibrio y fuerza.  Si no aprendemos primero a caminar y andar, nunca seremos capaces de correr ni de estar firmes en la batalla.

Veamos en detalle como debemos andar en Cristo:

 

I. Andar en unidad  (Efesios 4:1-16) = La relación del creyente con la iglesia

Vss. 1-3: Hemos sido llamados a un cuerpo; a medida que procuramos andar en unidad, andamos como es digno del llamamiento que tenemos de Dios.  En los capítulos 1 al 3 Pablo describe el supremo llamamiento y sus beneficios; ahora nos suplica que vivamos a la altura de esas bendiciones.  No vivimos por Cristo nada más que para conseguir algo; vivimos por Cristo porque Él ya ha hecho mucho por nosotros.  Nótese que no dice que fabriquemos la unidad, sino que mantengamos la unidad que ya existe en el cuerpo (Juan 17:20-23).

Vss .4-6: Aquí se mencionan las bases para mantener esta unidad:

  • -Un cuerpo, el cuerpo de los llamados Creyentes.
  • -Un espíritu, un Santo Espíritu que siempre trabajó a través de Cristo y la Cruz (Juan 16:13-14); esto significa que poner la fe en cosas diferentes a la Cruz, no es del Espíritu Santo, sino de otros espiritus.
  • -Una misma esperanza, nuestra total esperanza es Jesucristo y en lo que Él ha hecho por nosotros en la Cruz; esta es nuestra única esperanza.
  • -Un Señor, Jesucristo
  • -Una fe, lo que Cristo hizo en la Cruz.
  • -Un bautismo, se refiere a nuestra Salvación, a los creyentes bautizados en Cristo por lo hecho en la Cruz; esto no tiene nada que ver con el bautismo en agua (Romanos 6:3-5).
  • -Un Dios y Padre, habla de los redimidos por Cristo, Dios no es el Padre de los que no son salvos, Jesús dijo claramente en Juan 8:44 "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer..."

Vss. 7-11: En este pasaje se mencionan los dones para equipar la unidad de la iglesia.

  • -Cuando Cristo ascendió, dio dones a su pueblo mediante la venida del Espíritu Santo.  
  • -También puso a estas personas dotadas en las iglesias locales.  Se hace referencia a los muchos cuerpos locales y a la diversidad de dones.

Vss. 12-16: Aquí se describe la meta de la iglesia.

  • -El pastor -maestro debe alimentar a los santos con la Palabra de Dios y equiparlos para el servicio.
  • -Los santos, a su vez desempeñan la obra del ministerio, A medida que cada santo crece y gana a otros, el cuerpo entero crece en Cristo.  
  • -Cada santo participa en el crecimiento de la iglesia.  
  • -La iglesia se edifica mediante la Palabra de Dios (Hechos 20:32; 1-Cor.14:4).  No se edifica ni se fortalece mediante programas de hombres, ni por entretenimiento, diversión, recreación, ni por emoción; la iglesia es un cuerpo y debe tener alimento espiritual continuo; este alimento es la Palabra de Dios.  Cristo volverá y llevará a su cuerpo del cual Él es la cabeza, a su hogar en gloria.

 

II. Andar en pureza   (Efesios 4:17-32) = La relación del creyente con el mundo.

Ciertamente estamos en Cristo y somos una parte del cuerpo; pero también estamos en el mundo, donde hay tentación y contaminación.  No podemos salir del mundo porque tenemos la responsabilidad de testificarle; debemos andar en pureza y no dejar que el mundo nos contamine.
La vida cristiana debe ser radicalmente diferente de la vida vieja, Pablo advierte que debemos "despojarnos" (vss..22-23) de ese viejo hombre.
Jesús dijo respecto a Lázaro "Desatadle (quitenle los vestuarios de sepultura), y dejadle ir" esto se aplica a cada creyente, debemos cambiarnos de vestido, "vestirse" (vs. 24).  Pero no es suficiento morir a la vida vieja; también debe haber la resurección y la manifestación de la vida nueva; nos quitamos las "ropas de sepultura" de la vida vieja y nos vestimos de los "vestidos de gracia" de la vida nueva.  Somos parte de la nueva creación de Dios y por consiguiente andamos en vida nueva (Romanos 6:4).
"Desechando" (vs.25) Debemos desechar, de una vez por todas, ciertos pecados, Pablo los enumera detalladamente atándalos cada uno a una verdad espiritual (vss.25-32).
 

III. Andar en amor   (Efesios 5:1-6)

Pablo hace enfasis en ser "imitadores" de Dios (vs.1) y andar en amor como Cristo nos amó, el ejemplo del amor de Cristo debe inspirarnos (Juan 15:9 y 12 y 1-Juan 3:16-18).  Pablo describe a Cristo como ofrenda a Dios de olor fragante, que trae gozo al corazón de Dios al darse a sí mismo por los pecadores.
La clase correcta de amor que se nos demanda no es la de decir "te amo" solamente, este amor debe representar a Cristo, por lo tanto implica que dejemos lo malo y sigamos lo bueno (Romanos 12:9), hay algunos pecados que ni siquiera deben nombrarse entre los santos.  Los vss 3 y 4 nos advierte muy claramente a los cristianos a mantenernos alejados de estos pecados.   Antes eramos hijos de desobediencia (Ef.2:1-3); ahora somos hijos de Dios y debemos andar en amor.
 

IV. Andar en la luz   (Efesios 5:7-14)

La palabra "participes" (vs.7) implica tener algo en común; y se traduce como "comunión o compañerismo".  Los cristianos somos participes de:

  1.  La naturaleza divina            (2-Pedro 1:4)
  2.  Las promesas de Dios         (Efesios 3:6)
  3.  Los sufrimientos de Cristo   (1-Pedro 4:13)
  4.  La santidad                          (Hebreos 12:10)
  5.  El llamamiento celestial        (Hebreos 3:1)
  6.  La gloria de Dios                   (1-Pedro 5:1)

Puesto que tenemos este maravilloso compañerismo con Dios, ¿cómo podríamos no llegar a asociarnos con los que pertenecen al pecado y las tinieblas?,

"¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas?" (2-Cor. 6:14).  Somos hijos de luz y debemos andar en luz.  Las tinieblas engendran pecado y mentira; el fruto de la luz es bondad, justicia y verdad (vs.9).  La luz no puede entrar en componendas con las tinieblas; tan solo puede exponerla.  (Juan 3:19-21 y 1-Juan 1:5-10).

 

V. Andar cuidadosamente   (Efesios 5:15-17)

La palabra "con diligencia" (vs.15) lleva la idea de observar los alrededores con cuidado, como para no tropezar. Significa andar con inteligencia y no en ignorancia.  Cuán necio es andar a tropezones por la vida y nunca procurar conocer la voluntad de Dios, en lugar de andar "con exactitud".  Dios quiere que seamos sabios y comprendamos Su voluntad para nuestras vidas.  A medida que le obedecemos y andamos en Su voluntad, estamos aprovechando las oportunidades y haciendo buen uso del tiempo (vs.16) y no desperdiciamos la energía, ni el tiempo, ni el dinero, ni los talentos en lo que está fuera de Su voluntad.  Las oportunidades perdidas nunca se recuperan; han desaparecido para siempre.
 

VI. Andar en armonía   (Efesios 5:18 a 6:9)

Esta sección trata sobre la armonía entre esposos y esposas, padres e hijos, y trabajadores y sus patrones.

El punto clave de la armonía en el hogar y el trabajo está en el ser llenos del Espíritu de Dios.  Tanto la unidad en la iglesia como la armonía en el hogar dependen del Espíritu (Ef.4:13 y 5:18).  Es el poder desde adentro, no la presión desde afuera, la que mantiene unidos la iglesia y el hogar.  Una vida llena del Espíritu es de: gozo (vs.19), gratitud (vs.20), obediencia vs.21ss).  El estar llenos del Espíritu de Dios quiere decir estar controlados por la Palabra de Dios. Las marcas del cristiano lleno del Espíritu no son experiencias emocionales en deshuso, milagros o lenguas, sino más bien carácter cristiano. El principio de "la cabeza" es lo que ayuda a traer armonía al hogar.  Las esposas deben someterse a sus esposos cono a Cristo; los esposos deben amar a sus esposas como Cristo ama a la iglesia; y los hijos deben obedecer a sus padres como al Señor.  Los miembros de la familia que andan en armonía con Cristo, estarán bien los unos con los otros.

En Ef.6:1-9 Pablo aplica la misma verdad a los hijos y a los siervos.  Los hijos deben obedecer a sus padres por varias razones: porque es lo correcto, asi se le ordena en la Palabra y porque trae bendición.  El padre que honra al Señor no tendrá problema para ganarse el amor y el respeto de sus hijos y el sincero amor de su esposa.  En el versículo 4 Pablo advierte a los padres a abstenerse de provocar a ira a los hijos mediante exigencia indebidas.  La regla de oro es aplicable al hogar y a los hijos y se refiere a tratarlos como a personas, no como cosas.  Los padres deben disciplinar a sus hijos y aconsejarlos en el Señor.

 

VII. Andar en victoria   (Efesios 6:10-24)

Este pasaje nos dice como andar en victoria.  Es triste cuando los creyentes no conocen las provisiones que Dios estableció para la victoria sobre Satanás.  Cristo ha vencido por completo a Satanás y a sus huestes (Ef.1:19-23 y Col.2:13-15) y Su victoria es nuestra por la fe en Él.
Para hacer nuestra la victoria de Cristo sobre Satanás, es necesario tener conciencia de estas tres cosas:

1. El enemigo contra el cual luchamos (Efesios 6:10-12) Satanás es un enemigo fuerte, por lo tanto debemos fortalecernos. La carne es debil (Marcos 14:38) y solo podemos vencer en el poder de Cristo.
¿Cómo recibimos esa fortaleza para estar firmes? Al darnos cuenta que estamos sentados con Cristo en lugares celestiales muy por encima de todos los principados y potestades de Satanás (Ef.1:19-23) y que el mismo poder de Dios está a nuestra disposición mediante el Espíritu que mora en nosotros (Ef.3:14-21).  

Debemos sentarnos antes de poder caminar y debemos andar antes de poder estar firmes y debemos entender nuestra posición espiritual antes de que podamos tener poder espiritual.
Los cristianos debemos darnos cuenta que no luchamos contra sangre y carne, sino contra "el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia" (Ef.2:2).  Así como el Espíritu de Dios opera en los creyentes para hacerlos santos, el espíritu de desobediencia (Satanás y sus demonios) opera en los incrédulos. Que necio es luchar contra sangre y carne cuando el enemigo real está usando la sangre y la carne para obstruir la obra de Dios.
Esta fue la equivocación que Pedro cometió en el huerto de Getsemaní cuando trato de vencer al diablo (Mt.26:51). Moisés cometió la misma equivocación cuando mató al egipcio (Hechos 7:23-29).  La única manera de luchar contra los enemigos espirituales es con las armas espirituales: La Palabra de Dios y la oración.
Debemos estar alertas contra las asechanzas del diablo (Ef.6:11), lo cual significa su estrategia, sus maquinaciones (2-Co.2:11) y artimañas (1-Tim.3:7).
El diablo es el gobernador de las tinieblas y usa a las tinieblas (ignorancia y mentiras) para promover su causa (2-Co.4:1s; Lucas 22:53).


2. El equipo que usamos  (Efesios 6:13-17) Es importante que el cristiano no le de lugar al diablo (4:27), y no deje ninguna área desprotegida para que Satanás entre.  La armadura que se describe es para protección; la espada es para la batalla real.  Cada parte de la armadura espíritual nos dice lo que los creyentes deben tener para estar protegidos contra Satanás.
Verdad: Satanás es un mentiroso, pero el cristiano que conoce la verdad no será engañado.
Justicia: Es el andar diario del creyente, Satanás es el acusador (Ap.12:10), pero el que anda en la luz no le dará oportunidad para que ataque.
Paz: Satanás divide y destruye.  Cuando el cristiano anda en la senda de paz, el camino del Evangelio, Satanás no podrá alcanzarlo.  Los pies del cristiano deben estar limpios (Jn.13), ser hermosos (Rom.10:15) y calzados con el apresto del Evangelio.  los que están listos par testificar de Cristo tendrán el terreno abonado para derrotar al enemigo.
Fe: Satanás es la fuente de la incredulidad y la duda.  La fe es lo que vence (1-Jn.5:4). A medida que usamos el escudo de la fe, apaga los dardos de fuego de la incredulidad y la duda.
Salvación: El creyente cuya mente está fija en la inminente venida de Cristo no caerá en las trampas de Satanás.  La bendita esperanza es como un casco que protege la mente y el entendimiento, por lo tanto, no debemos quitarnos el yelmo de la Salvación (Mateo 24:45-51).
Estos componentes de la armadura son para la protección, la espada del Espíritu y la oración son las armas para atacar las fortalezas de Satanás y derrotarlo.  El creyente debe luchar contra los enemigos espirituales con armas espirituales (2-Co.10:4) y la Palabra de Dios es la única espada que necesitamos.  La espada de Dios tiene vida y poder (Heb.4:12) y nunca pierde su filo.  Los cristianos conquistan a medida que comprenden, memorizan y obedecen la Palabra de Dios.


3. La energía que usamos  (Efesios 6:18-24).  La armadura y las armas no son suficientes para ganar una batalla; tiene que haber energía y voluntad para hacer el trabajo.  Nuestra energía viene de la oración.  Usamos la espada del Espíritu y oramos en el Espíritu: el Espíritu Santo nos fortalece para que ganemos la batalla.
La Palabra y la oración son los dos recursos que Dios le ha dado a la iglesia para vencer al enemigo y ganar territorio para la gloria de Dios (Hechos 20:32 y 6:4; y 1-Sam.12:23).   Los soldados cristianos deben orar con los ojos abiertos, "Velar y orar" es la clave dada por Dios para vencer al mundo  (Marcos 13:33), la carne (Marcos 14:38) y al diablo (Efesios 6:18).

Conclusión: La promesa del Señor expresada en Apocalipsis 2:10b  "...Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida." es el galardón al que todo cristiano debe anhelar, y para lograrlo es imperante que su andar sea en completa santidad.  Esto exige un gran esfuerzo de nuestra parte para andar siempre en unidad, pureza, amor, en la luz, con cuidado, en armonía y en victoria utilizando la provisión que Dios nos dejó.  Amén y Amén.

 

(Estudio Bíblico sobre la epístola del apóstol Pablo a los efesios)

El Andar Cristiano