Biblia Abierta Colombia

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Iglesia cristiana Integral

"Una Iglesia abierta a la nueva generación"

El Gran Pastor

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Objetivo: Crear conciencia en el creyente de escalar y avanzar al siguiente nivel espiritual en el conocimiento de Dios y de Su Reino en la tierra

Texto Bíblico: Salmo 23

Tema: Crecer en Cristo

Propósito: Hacer claridad cómo debe hacer el cristiano verdadero para crecer en Cristo y obtener las bendiciones prometidas por el Señor al pertenecer al Reino.

Pregunta: ¿Cómo debe ser mi comportamiento en Cristo y en el Reino para lograr la paz y tranquilidad prometida por Dios?

 

Introducción: En la Biblia el Pastor está tipificado en tres salmos, cada uno enfatiza un aspecto diferente de su persona y obra:

  • Salmo 22: Muestra a Cristo como el Buen Pastor que muere por sus ovejas (Jn.10:11 y Ez.34:11-12).
  • Salmo 23: Muestra a Cristo como el Gran Pastor que cuida sus ovejas (Heb.13:20-21).
  • Salmo 24: Muestra a Cristo como el Príncipe de los pastores que viene por sus ovejas (1-Pedro 5:4).

En otras palabras:

  • Cristo murió por nosotros (pasado),
  • Cristo vive por nosotros (presente),
  • y Cristo vendrá por nosotros (futuro).

 

I. Estar en Cristo (vs.1)

La vida cristiana comienza con una confesión de fe: Dios dice en Romanos 10:9-10:

“Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.  Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

Seguido a esto el Señor nos advierte en 2-Cor.5:17:

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

¿Alguno de nosotros esta en Cristo?

Hay una gran diferencia en:

  • ·Estar en el cristianismo y estar en Cristo
  • ·Estar en el ministerio y estar en Cristo
  • ·Estar en la congregación y estar en Cristo
  • ·Estar en el instituto bíblico y estar en Cristo

Tú puedes estar en la iglesia y no ser cristiano.

Estar en Cristo es:

  • ·Ser parte de Su cuerpo
  • ·Él es la cabeza y tu eres la iglesia
  • ·Él es el esposo y tu eres la esposa
  • ·Él es el Señor y tu eres un hijo de Dios

 

Cuando tú aceptas a Cristo:

Tú eres nacido de nuevo, no de voluntad de hombre sino de voluntad de Dios.

La sangre que corre por tus venas es la sangre del Rey de reyes y tu pasas a ser parte del linaje real, un pueblo escogido, pero cuando Él dice “El que está en Cristo nueva criatura es …”  tú eres hecho nuevo, tu naces de nuevo, pero para que las cosas viejas pasen y sea todo hecho nuevo, es necesario pasar por un proceso:

Tú te convertiste, pero tu amigo te propone, tu jefe te dice, etc.

Tu confesaste a Cristo como Salvador, pero tu mundo no ha cambiado, y las tentaciones estarán a tu alrededor todo el tiempo y necesitarás estar fuerte para resistir (Santiago 4:7).

Para que nada te falte, tú tienes que entrar en un proceso de cambio y transformación, y comenzar a vivir bajo la cultura, las leyes y hablar el lenguaje del Reino de los Cielos.  Tú tienes que entrar a caminar con el Gran Pastor, el que ha comenzado la buena obra la terminará, es un proceso.

“Jehová es mi pastor; nada me faltará” (Salmo 23:1).  Esta es la confesión de fe después de aceptarlo como Salvador, es solo el principio, ahora en adelante Él nos guiará por cinco lugares a través de los cuales nos hará crecer y escalar niveles espirituales más altos:

Ahora veamos esos cinco lugares por los que el Gran Pastor nos guiará:

  • ·Lugares de delicados pastos
  • ·Sendas de Justicia
  • ·Valle de sombra de muerte
  • ·Mesa aderezada
  • ·Vida eterna

 

II. Lugares de delicados pastos (vs.2)

Lo primero que sientes cuando vienes a Cristo es una paz sobrenatural, llega el primer amor, se va el dolor y la oscuridad; llega la luz, ahora te sientes gozoso y feliz.  Aunque veas a tu alrededor que algunas cosas no han cambiado, tu si has cambiado.

El Pastor te lleva a lugares de delicados pastos y te hará descansar, Él dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados,y yo os haré descansar.”  (Mateo 11:28).

Nosotros vemos a diario como vive la gente: Oprimida, estresada, cansada, deprimida, etc.  Pero Él dice siéntate aquí y yo te daré paz, ¿Cuál paz?  “… la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento…”  (Filipenses 4:7).

El primer lugar por el que Él te lleva es un lugar de paz.  Sin paz tú no puedes hacer nada, no puedes pensar, no puedes soñar, no puedes trabajar, no puedes creer, no puedes crecer, etc.   Lo primero que Dios te da es lo que no puedes comprar con ningún dinero, o sea las bendiciones espirituales, Dios no es una tarjeta de crédito.

Con el dinero podemos comprar muchas cosas que aparentemente nos dan tranquilidad, pero es aparente y pasajera, no es completa como la puede dar Dios.

  • ·El dinero puede comprar una cama, pero no puede comprar el sueño.
  • ·El dinero puede comprar una casa, pero no puede darte un hogar.
  • ·El dinero puede pagar por un matrimonio, pero no puede darte un buen matrimonio.

En cambio:Dios te da lo que el hombre no puede darte.

Dios te da lo que el dinero no puede darte.  Dios te da lo que el médico, el siquiatra, el sicólogo no puede darte.

¿Qué es lo que te ha dado Dios y que el hombre no ha podido darte?

En este lugar el Señor nos da la tranquilidad y la paz que nada ni nadie podrá darnos, esa paz que sobrepasa todo entendimiento y que nos estimula a seguir en su camino y avanzar al siguiente nivel espiritual.

 

III. Sendas de justicia (vs.3)

Este es el lugar por el que el Señor quiere guiarnos ahora, después de darnos paz, tranquilidad y seguridad, Él nos lleva por sendas de justicia.  Las sendas de justicia son el camino del ministerio, aquí es donde se quedan estancados la mayoría de los cristianos, pidiéndole: lléname de tu paz y de tu espíritu, y pasa el tiempo y ya no sientes lo mismo que cuando te convertiste, muchos dicen que ya tienes la salvación y que esta no se pierde, que es suficiente, pero el Señor quiere enseñarte más, Él desea que tu recibas toda Su revelación (Jeremías 33:3), hasta ahora eres solo un bebé.  Lo que Dios te ha dado hasta ahora, Él te lo ha dado para sanar tu alma y ha cumplido un propósito específico, no es aún el alimento sólido, es solo la leche materna, lo mejor está por venir (Hec.5:11-14 y 1-Ped.2:2).

Después de llevarte por delicados pastos el te toma de la mano y te guía por sendas de justicia a hacer Su voluntad y a predicar el evangelio del Reino de los Cielos.

¿Sabes lo que Dios te dice cada vez que le pides paz y llenura del espíritu?

El Señor te dice: Ve y dile a los demás lo que Yo he hecho contigo.

 

¿Qué vas a hacer con la unción?

Jesús enseñó el propósito específico por el cual vendría el Espíritu Santo en Lucas 4:18-19:

“El Espíritu del Señor está sobre mí,

  • ·Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
  • (buenas nuevas es: el evangelio del Reino de los Cielos)
  • ·Me ha enviado a sanar los quebrantados de corazón;
  • ·A pregonar libertad a los cautivos,
  • ·Y vista a los ciegos;
  • ·A poner en libertad a los oprimidos;
  • ·A predicar el año agradable del Señor.” (La segunda venida de Cristo)

 

A través de este lugar el Señor nos exhorta a llevar a la práctica el compromiso adquirido y hacer de la evangelización una prioridad. (Mateo 28:19-20, Juan 21:15-17 y Hechos 1:8).

Después de darte paz y tranquilidad el Dios te guía a través del ministerio.

¿Has predicado sobre el acontecimiento más importante de la historia de la humanidad, sobre la venida de Cristo a establecer definitivamente el Reino de los Cielos en la tierra?

Es mucho mejor que llegue ese momento y te encuentre haciendo la obra encomendada y con suficiente aceite en tu lámpara.

 

IV. Valle de sombra de muerte (vs.4)

En el caminar con Cristo nos vamos a tropezar con obstáculos que solo en nuestras fuerzas no podremos salvar, como son los poderes de las tinieblas constituidos por poderosos ataques dirigidos por el príncipe de este mundo, Satanás (Juan 10:10).

Aquí la posición ideal de la oveja es permitir que el Pastor pelee por ella, estar atentos, aprender para después hacer esto y mucho más.

La única batalla que estamos llamados a pelear es “labuena batalla de la fe” (1-Timoteo 6:12).

El Pastor me garantiza que Él estará conmigo, que no tema y que Él me infundirá aliento.

El Señor quiere conducirnos por este lugar para que aprendamos a batallar en el campo espiritual contra un enemigo que es espiritual, con la certeza que no nos dejará avergonzar.

En este proceso maduramos y aprendemos a defendernos espiritualmente (Efesios 6:12).

En este lugar nos estamos convirtiendo en cristianos maduros y ya no somos bebes, ahora estamos comiendo y masticando el alimento sólido (Hechos 5:11-14 y 1-Pedro 2:2).

En este lugar aprendemos la Palabra de Dios para aplicarla en las situaciones difíciles.Aprendemos a utilizar las herramientas que Dios nos da para la batalla y aprendemos a protegernos a la manera de Dios con las armas que Él nos suministra (Efesios 6:10-20).

 

V. Lugar de mesa aderezada (vs.5)

Esta mesa es la preparada por el Señor directamente, aquí solo estamos invitados nosotros; los enemigos descritos en el valle de sombras de muerte no podrán acercarse y mucho menos sentarse en esta mesa celestial.

El sentarnos en la mesa preparada por Cristo nos garantiza la seguridad de estar cubiertos y es por esta razón que Él unge nuestra cabeza con aceite como señal de entrega del Espíritu Santo de Dios.  El recibo del Espíritu Santo en nuestro cuerpo indica el grado de santidad en el que estamos viviendo y muestra que el cuerpo del que lo recibe es digno de ser Su templo (Hec.1:8 y 1-Corintios 3:15-17).

En esta etapa comenzamos a gozar de las bendiciones abundantes del Pastor que después de haber pasado por el proceso, estaremos listos para el siguiente paso: el arrebatamiento o la resurrección y tendremos la autorización para ser candidatos firmes a tener el cuerpo glorificado para regresar con Pastor en el reinado del milenio.

La copa rebosante es una figura de la abundancia que tendremos aquí en la tierra proporcionada por el Pastor después de haber pasado por las etapas descritas de este proceso.

A través de este lugar el Pastor nos premia por nuestro esfuerzo al salir victoriosos en la batalla, y nos da la tranquilidad y la seguridad para seguir adelante. (Apocalipsis 2:10b)   “…Se fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”

 

VI. En la Casa de Jehová (vs.6)

“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.”

Somos acreedores al bien y la misericordia cuando hemos decidido andar Sus caminos en rectitud absoluta.Y es así que, el tiempo que permitamos que Cristo sea nuestro Pastor, así serán los días que moremos en su casa.

 

Conclusión: A través de estos cinco lugares el Señor ha querido hoy inquietarnos y exhortarnos a dejarnos guiar por Él, nos anima a escalar otros niveles espirituales en nuestra vida en Cristo; con la certeza que Él estará con nosotros y que no debemos tener temor al involucrarnos en el ministerio para cumplir con su mandato de la Gran Comisión y la prédica del Evangelio del Reino de los Cielos.