Iglesia Cristiana Virtual 

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Mision de la Biblia Abierta en Colombia

"Una Iglesia integral abierta a la nueva generación"

La Clave del Éxito

Cita Bíblica: Salmo 34:1-3

1  "Bendeciré al Señor en todo tiempo;  Su alabanza estará de continuo en mi boca.  
2  En el Señor se gloriará mi alma;  Lo oirán los mansos, y se alegrarán. 
3  Engrandeced al Señor conmigo,  Y exaltemos a una su nombre." 

Habrá alguien que diga: "Yo desearía tener una vida terrible.  me gustaría experimentar dolor y angustia.  Me haría feliz pasar hambre y vivir en miseria."

¡Claro que no! Nadie desea tal adversidad.  El impulso humano natural es buscar metas, realización, comodidad y éxito, sin embargo, la manera en que algunos buscan esas cosas los lanza al sufrimiento, la desilución, miseria y angustia.  ¿Por qué?

 

Proverbios 27:20 y 21 nos advierte: 


        20  El Seol y el Abadón nunca se sacian;  Así los ojos del hombre nunca están satisfechos. 
        21  El crisol prueba la plata, y la hornaza el oro, Y al hombre la boca del que lo alaba. 

 

El costo del éxito humano es un precio que nunca será satisfecho, pues los honores nos son consistentes y la riqueza material nunca es suficiente.  Trate de jugar de acuerdo con las exigencias del mundo y lo que le espera serán muerte y destrucción.

 

Sin embargo, esa necesidad no tiene porque ser la meta en su vida, el Salmo 34:2 nos muestra el camino,

Mientras que el éxito del mundo depende de su trabajo y de sus talentos, el éxito piadoso tiene su base en Dios.

 

"¿Qué consideramos éxito?"  la Biblia nos enseña que Dios es el juez final ante quien daremos cuenta algún día.  Dios allí nos declarará hijos exitosos o no exitosos.

 

Humilde obediencia a Dios es la clave para obtener buenas cosas en la vida.

¿Confiará usted en Él?  ¿le será obediente aunque todos le rechacen?

 

V. 20.  Dos cosas se dicen aquí que nunca se satisfacen: la muerte y el pecado.  Los apetitos de la mente carnal por el provecho o el placer siempre estarán deseando más.  Aquellos cuyos ojos están vueltos al Señor, están satisfechos en Él y por siempre lo estarán.

 

V. 21.  La plata y el oro son probados metiéndolos en el horno y en el crisol; así es probado un hombre por el elogio.