Iglesia Cristiana Virtual 

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Mision de la Biblia Abierta en Colombia

"Una Iglesia integral abierta a la nueva generación"

 Iglesia Cristiana de la Biblia Abierta

“Una iglesia Abierta a la Nueva Generación”

CAPACITACIÓN DE DISCIPULADO

LECCIÓN # 7

TEMA: “LA SANIDAD DIVINA"

 

INTRODUCCIÓN:

Cada uno de nosotros fuimos lavados por la sangre de Cristo.  Él nos dio una nueva naturaleza, "Naturaleza Sobrenatural", "Naturaleza Divina", esto fue necesario porque con nuestra propia naturaleza no podemos entender cómo ejecuta Dios las cosas.

"Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender., porque se han de discernir espiritualmente". (1ra. Corintios 2:14).

 

I. SANIDAD DIVINA

A. Dios quiere que sepas que Él tiene una fuente de provisión para ti.  Esta fuente inagotable de provisión incluye sanidad para cualquier enfermedad que puedas tener. “Ciertamente llevó el nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados". (Isaías 53:4-5).

B. Jesucristo, a través del sacrificio de la cruz vino a traer provisión de sanidad para nuestros cuerpos.  La voluntad de Dios es que tú tengas salud y que no estés enfermo (3-Juan 1:2).  La enfermedad se convierte entonces solamente en una oportunidad para experimentar el poder sanador de Dios.

C. Tú no sólo debes saber que Dios es poderoso para sanar cualquier enfermedad, sino también que EL SI PUEDE Y QUIERE SANARTE a ti.

"Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio. Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquel, y quedó limpio". (Marcos 1:40-42).

Aquí Jesús declara su voluntad para sanar a los enfermos.  El leproso estaba convencido de que Jesús podía curarlo, sin embargo, no estaba seguro de que Jesús quisiera hacerlo.  La respuesta dejó solucionado el problema, "Quiero, sé limpio". ¿Acaso no podemos nosotros estar seguros que es la voluntad del Señor hacer aquello para lo cual El ya hizo provisión redentora?

D. Cuando el hombre se apartó de Dios al desobedecer, perdió la bendición y la protección de Dios.  Cayó bajo maldición y bajo el poder del diablo.  De este modo el diablo pudo someter al cuerpo humano a muchas formas de debilidad, dolor y enfermedades, por eso, Jesucristo en la Cruz llevó no sólo nuestros pecados, sino también nuestras enfermedades, por lo tanto, podemos recibir ahora por fe en Jesús, sanidad física para nuestro cuerpo.

 

II. EL DON DE SANIDADES

Este Don único y visible que Dios confió a Sus Apóstoles (Marcos 6:13), era la única medicina de la Iglesia cristiana hasta que se perdió debido a la incredulidad (Santiago 5:15), por lo tanto, es razonable esperar que solo sea restituido por la Fe.

Los Creyentes aceptamos por unanimidad la doctrina de la Sanidad Divina y muchos ya la hemos experimentado en nuestro propio cuerpo o en el de algún familiar mediante la oración de Fe, y podemos seguir ejerciendo este poder de Dios confesando y haciendo nuestras algunas de las siguientes proposiciones:

1. La enfermedad y la muerte han descendido sobre la familia humana debido al pecado (Romanos.5:12).

2. Ni la enfermedad ni la muerte son bendiciones, sino maldiciones permitidas por Dios sobre el hombre a consecuencia del pecado y la desobediencia (Éxodo 15:26).

3. No es Dios, sino el diablo el autor de la enfermedad y la muerte, pero Dios es el Autor y Dador de la vida y la salud, y Jesucristo vino para destruir todas las obras del diablo, porque Dios lo ungió con el Espíritu Santo y con poder para sanar a todos los oprimidos por el diablo (Hechos 10:38), (Lucas 13:11-17), (Heb.2:14-15) y (1-Juan 3:8).

4. Cristo fue hecho maldición por nosotros, a fin de que quedáramos liberados de la maldición del pecado (Gá.3:10-14).

5. En la expiación se establece una estipulación amplia para nuestra sanidad física, como así también para nuestra liberación de la culpabilidad, penalidad y poder del pecado (Isaías 53:4-5), (Mateo 8:17), (1-Pedro 2:24).

6. Los beneficios de la expiación se obtienen únicamente por la Fe, y se le otorgan al creyente sólo cuando este se apropia de ellos por la Fe.  En Marcos 10:51 el Señor hace la pregunta "¿Qué quieres que te haga?" y así mismo expresa: "Conforme a vuestra Fe os sea hecho"  (Mateo 9:29)

7. La Sanidad Divina es parte integral del Evangelio (Lucas 4:18), (Mateo 10:7-8), (Lucas 10:9), (Marcos 16:1205-).

8. Dios quiere que todos los enfermos sean sanados, pues se nos dice, que tanto el Señor Jesús como los Apóstoles sanaron a todos los que se le acercaron solicitando su salud (Mateo.8:16), (Hechos 5:12-16).

9. El Señor Jesucristo encomendó el ministerio de la Sanidad primero a los Doce, luego a los Setenta, más tarde a toda la Iglesia y finalmente a cada Creyente en particular (Juan 14:12-13).

10. Las últimas palabras del Señor Jesús antes de ascender al Cielo, constituyen una promesa permanente relativa a Su Poder Sanador (Marcos 16:18). Según las instrucciones finales dadas a los Creyentes, estos deben, cuando son atacados por la enfermedad, llamar a los ancianos de la Iglesia, quienes deben ungirlos y orar por ellos; luego añade la promesa que dice "Y la oración de Fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará." (Santiago 5:13-16)

11. Ningún hombre, iglesia, rey o potentado, tiene derecho a revocar las órdenes del Señor (Ap.22:18-19).

12. El Señor Jesucristo sana a los enfermos en la actualidad. Toda vez que se cumplan sus mandatos, se manifiestan las obras extraordinarias del Señor Jesús (Lucas 7:21-22).  Proclamemos a todos en general las buenas nuevas de Sanidad.

 

III. ¿QUE SE NECESITA PARA RECIBIR SANIDAD?

A. La fe es de vital importancia en la vida cristiana, puesto que es la única manera de conocer a Dios.

"Es pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan"  (Heb.11:1 y 6).

B. La Biblia nos habla claramente de que la fe debe venir a ser nuestro sistema diario de vida. Vivir por fe es un requisito indispensable para nosotros los cristianos. “...Más el justo por fe vivirá”. (Habacuc 2:4 y Romanos 1:17).

C. En la Biblia podemos encontrar muchas promesas que nos pertenecen, es por medio de la fe que debemos apropiarnos de ellas. Existe una gran diferencia entre fe y esperanza.  La esperanza es una expectación de algo que nosotros confiamos, sucederá algún día.  El énfasis de la esperanza está en el futuro.  Sin embargo la fe es la sustancia de las cosas que se esperan.  En otras palabras, la fe toma lo que la esperanza tiene y lo hace sustancia, lo hace una realidad.

La fe tiene un énfasis en el ahora.  La fe dice: "en este momento recibo la respuesta a mi oración", la fe es AHORA.

D. La gente que posee la fe que Dios da, realiza grandes proezas.  La gente que pone en acción la fe que Dios les ha dado gratuitamente, hablará, y lo que diga, sucederá.

E. Cuando llegamos al grupo y nos hablan de Cristo, llegamos esperando recibir algo bueno.  Encontramos un mensaje de Dios para nuestras vidas, que gracias a Dios, está transformando todo nuestro ser.  El hombre tiene un vacío existencial que desea y que necesita llenar.  Por eso el hombre se involucra en muchas actividades, llenando su vida de trabajo, estudio, diversión, etc., sin embargo, el hombre sabe que Dios tiene algo diferente para su vida, un remedio o una solución que en tu caso ha llegado a través de la fe, pues tú has experimentado la llenura de ese vacío con su hermosa presencia.

 

CONCLUSIÓN:

Constantemente se nos hace creer que Dios es un Dios solamente de castigos y de ponernos en penas.  Recuerda que Dios ante todo es nuestro Padre y quiere lo mejor para nosotros.  Por eso es necesario que sepamos que Dios nos ha dado una medida de fe y esa medida debe de crecer, así como el grano de mostaza crece y se convierte en un gran árbol.  Así nuestra fe debe crecer y debemos aprender a vivir en la vida sobrenatural de Dios.

 

"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma." 

(3-Juan 1:2)

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PRUEBA

Recuerda que ahora eres poseedor de la vida sobrenatural que Dios desea para ti. Queremos que estudies algunos aspectos relacionados con esos milagros que empezarán a sucederte.   Llénate de esas promesas y experimenta a plenitud tu vida como cristiano.

Contesta las siguientes preguntas:

1. Escribe y memoriza Juan 10:10

 

2. ¿Qué promete Dios hacer con su pueblo si le obedece? (Éxodo 15:26).

 

3. ¿Son las enfermedades para las cristianos? (Deuteronomio 7:15).

 

4. ¿A cuántos sano Jesús de todos aquellos que acudieron a él buscando sanidad para sus mismos cuerpos? (Mateo 8:16; 12:15 y Lucas 4:40).

 

5. ¿De qué nos redimió Jesús? (Gálatas 3:13).

 

6. ¿Cómo podemos hacer que la fe venga a nuestras vidas? (Romanos 10:17).

 

7. Menciona las cosas que son imposibles para Dios según la Biblia. (Lucas 1:37).

 

8. Haz un listado de los problemas y/o enfermedades que puedas tener no solo en ti, sino también en tu familia. Trabajo, negocio, o estudio, etc.

 

Este es el momento para orar y creer que cada una de estas circunstancias cambiará por el poder de Dios. Toma la decisión de orar en este mismo instante y ten por seguro que Dios obrará milagros extraordinarios.

 

"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma."   

(3-Juan 1:2)

 

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