Iglesia Cristiana Virtual 

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Mision de la Biblia Abierta en Colombia

"Una Iglesia integral abierta a la nueva generación"

De la Pluma del Pastor

La Gracia de Dios y Su Perdón

"Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús Señor nuestro.
no reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias;
ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de de iniquidad,
sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos,
y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia."

Cita Bíblica:   Romanos 6:11-13

La Gracia de Dios es perpetua, pero por ignorancia en el conocimiento de las verdades bíblicas, existen creyentes que piensan que el perdón de Dios tiene límites.  Esta situación se presenta cuando una persona repetitivamente confiesa su pecado una y otra vez, pero regresa siempre a lo mismo.  La duda presentada por el enemigo susurra al oído del creyente y le dice: "Dios debe estar cansado de este constante ciclo de pecado y confesión".  Pero, por supuesto, como siempre ocurre, Satanás es el principe de la mentira, y una vez más miente.
 
La única verdad, y como la Biblia lo expresa, es que realmente no importa cuántas veces el creyente confiese sus pecados, ya que la Gracia de Dios nunca desaparece.
El acto sacrificial de Cristo en la Cruz pagó toda deuda del pecado, pasada, presente y futura, por lo tanto el creyente en Su obra redentora está cubierto totalmente por Su Gracia Salvadora.  Esto significa que no importa lo grande que pueda ser nuestra transgresión o cuantas veces pequemos, la Gracia de Dios lo cubre todo, pues Él nos perdona todas las veces que sea necesario.
 
La Gracia de Dios no es una licencia para pecar, de ninguna manera, la Biblia no dice eso, el perdón de Dios es infinito, pero ello no significa que podemos pecar deliberadamente e impunemente.  Como Padre amoroso, Dios disciplina a Sus hijos, mostrándonos exactamente en dónde hemos pecado y cómo podemos enmendar nuestras acciones erradas.
El deseo de Dios es que todos Sus hijos vivan correctamente y sus testimonios de vida reflejen la naturaleza de Su Hijo Jesucristo.  El sabe que el carácter del creyente se transformará al carácter de Cristo a través de un proceso que durará toda su vida, convirtiéndolo en un cristiano con una fe madura.
 
Algunas veces, cederemos a la tentación del enemigo, cometeremos errores y caeremos en conductas pecaminosas de las cuales deberemos ser restaurados, porque la actitud de Padre celestial es hacernos volver a una relación correcta con Él.
Nunca olvides, que la Gracia de Dios es infinita, ningún pecado será jamás tan grande que Su capacidad de perdonar.