Iglesia Cristiana Virtual 

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Mision de la Biblia Abierta en Colombia

"Una Iglesia integral abierta a la nueva generación"

Dios es nuestro Guardador

 

 

 

Cita Bíblica: Salmo 121:3-8

 

Sal 121:3  No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.

Sal 121:4  He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.

Sal 121:5  Dios es tu guardador; Dios es tu sombra a tu mano derecha. 

Sal 121:6  El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

Sal 121:7  Dios te guardará de todo mal; El guardará tu alma.

Sal 121:8  Dios guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.

 

 

El canto de David en el Salmo 121 presenta también al Señor como nuestro Guardador.

 

“Ni se dormirá el que te guarda” (Salmo 121:3).  Muchos niños pequeños sienten miedo en la oscuridad.  Si se despiertan cuando todos los demás están durmiendo, pueden sentirse solos y asustados.  Nuestro Dios no necesita dormir; Él está siempre alerta y atento a nuestro clamor, aunque nuestros sentimientos nos digan lo contrario.

 

“Dios es tu guardador... El guardará tu alma” (Salmo 121:5-7).  Cuando los padres tienen que dejar a sus hijos, escogen a una persona de confianza para que los cuiden; se espera que ésta les proteja y alimente.  ¡Cuánto más dedicado y capaz es nuestro Padre celestial!  Además de preservarnos física y espiritualmente, controla los malos pensamientos, las palabras dañinas y el proceder incorrecto.  Su Espíritu Santo nos advierte del mal, y también nos guía para que crezcamos conforme a la voluntad de Dios.

 

“Dios guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre” (Salmo 121:8).  Dios es soberano.  Él está con nosotros siempre, protegiendo, señalando el camino y enseñando.  Nos acompaña y guía, aún en las tareas pequeñas que parecen insignificantes.

 

Cuando somos adultos, muchos sentimos tristeza y un poco de temor al dejar la seguridad del hogar de nuestros padres.  Pero nunca nos ausentamos del amor y el cuidado precioso de nuestro Padre celestial.  Dios es nuestro Guardador, y Él cuida de nosotros mejor que cualquier madre o padre terrenales.